Mami:
Ya no sé cómo dirigirme a ti. Es un hecho que las dos no nos entendemos de la forma que hemos estado intentando hacerlo. Parece que, de verdad, hablar no nos sirve. No sé si decir que las palabras nos alejan, porque por algo estoy recurriendo a escribirte; debe ser algo del habla que tiene un efecto totalmente contraproducente. Yo ahora entendí que sí me amas, y de hecho; puedo dimensionar hasta qué punto lo haces: tu amor debe ser tan grande como el que yo siento por ti. Así de imposible de medir. Y yo entiendo que todo lo que hago debe ser interpretado por ti como si te quisiese hacer daño, porque yo siento que me haces daño, por lo tanto; tú debes creer que yo quiero herirte, quizás incluso que no te amo. Pero, volviendo a lo anterior, no sé cómo hacerte entender cómo te amo. No sé siquiera si deseo hacerlo. Pero parece que ambas esperamos ser amadas de formas distintas. Tú quieres ver mi amor en otra forma hecha por mí, y yo quiero ver tu amor en otra forma hecha por ti. Todo en nuestra vida ha pasado por decisiones que hemos tomado, y es ahí en donde veo que chocamos las dos. Es en las decisiones que tomamos respecto a cosas importantes de nuestras vidas individuales que competen de cierto modo a ambas. Muchas decisiones, grandes y pequeñas, que han determinado cosas nuevas para el futuro. Cosas que quizás afectan a la otra de una forma que no entendemos, y por eso, en la relativa ignorancia, nos hacemos daño. Hay un momento en el desarrollo y maduración espiritual en que uno se vuelve capaz de captar en qué momento afectó de forma inesperada a la otra, hiriéndola jamás habiéndolo querido, y es en ese momento en el que seremos capaces asimismo de abrirnos a aceptar el amor que nos tenemos y de sentir que la otra recibe tu amor desinteresadamente. Sería hermoso, mami, HERMOSO. Yo te amo, mami. Yo quiero ser para ti ese apoyo incondicional que te hace aprender los procesos desde ti mismo y no trata meterte nada por la fuerza, simplemente está ahí amándote y estando a tu lado, para cualquier cosa que debas pasar, cualquier dolor, cualquier pena. Miedo, cualquier temor, cualquier vergüenza, ese apoyo es tanto amor que va a estar a tu lado siempre. Yo quiero ser para ti lo que yo encontré en el Tomi, quien es la persona más hermosa y perfecta para mí que podría siquiera imaginar. Que está a mi lado tan lleno de amor que no debo preocuparme porque me vaya a dejar de amar en ningún segundo, por tanto me siento libre y llena de vida, viviendo. A quien no le debo nada pero daría todo. Quien siempre se llena de paz y se alegra al verme llegar, aunque yo haya cometido mil errores. Yo quiero ser quien te haga decirte todos los días que el mundo es pésimo, pero que sabes que así y todo eres la persona más feliz del mundo. Quien tú sientas que es necesario hacer pasar por todos tus dolores y tus penas de la vida para que las cargue y te ayude con el peso, que es pesado y cansador. Y de quien tú estás dispuesta a cargar con mil veces el peso de las penas que él tenga que sacar de su espalda. Pero mami, no puedo, por más que lo intente, no puedo. Y lo que más quiero es que encuentres en alguien un apoyo así. Alguien que tú sientas que puedes pasar tus penas. Hay tanta gente que te ama, mami. Tanta.Que está dispuesta a tanto por ti. Yo no quiero que estés sola, mami. No quiero que te sientas sola. Pero tienes que entenderlo tú, desde ti misma. Yo ya me di cuenta de que no está en mis manos, y tengo mucha pena. No sé qué hacer, no sé cómo hablarte, cómo saber cómo estás.
Con mucho amor.