La vida es hermosa, es bacán aunque uno cada vez se va dando cuenta de que hay más cosas determinadas. Comenzamos con la Nati (una muy querida amiga) una conversación muy larga a raíz de ver un loco que estaba vendiendo flores y que se tenía que ir muy rápido porque venía un paco caminando. Encontré macabro pensar en todo lo que debe pasar en la vida de ese loco y lo inmutable de su andar, relajado, constante, flagelante. Y era impresionante ver cómo nadie lo mostraba en ese cuadro, en cada momento que sucedía al otro; mucha gente caminando, todos iguales, todo plano, la cantidad de situaciones emocionales que cada uno tiene, y que juntas forman un total no mensurable. Es increíble ver toda esa calma y saber que es tan superficial, tan de comportamientos en ese momento. Estuve pensando y el concepto de ironía es una paradoja, porque por definición, las cosas son irónicas. Si uno dice que algo es irónico por tener argumento y premisa no congruentes, es una redundancia, porque por definición, debe ser así. Todo tiene ambos extremos, desde el enfoque que tomes; dimensiones, temporalidad, onda a niveles micro/macro, antes/después, burdo/puro, bueno/malo, etc. Todo es tan dual e "irónico" como (ésto lo dijo la Nati) dibujar un árbol en un papel. Es como lo que aborda Hesse en sus libros. La dualidad universal es tan dual y universal desde un extremo de las cosas al otro, en cada momento vertical, horizontal, con profundidad y con tiempo.
Por ejemplo, la publicidad es un estudio antropológico; es estudiar al ser humano y encontrar los puntos más débiles de éste para manipularlo desde ahí. Trabajan manejando elementos súper pragmáticos, como luces, colores, disposiciones visuales, cosas netamente sensoriales, para apelar a tu parte más animal. Por ejemplo, Telepizza, con un cartel diseñado fríamente, ataca el instinto básico del hombre que es comer. Ataca al hambre. Si extrapolamos, a la supervivencia.
Entonces, la publicidad hace que tus voluntades, tu energía y tu tiempo se ocupen de cosas burdas, y por lo tanto dejamos de lado lo que sí debiera ocupar nuestra fuerza, que es lo interior, lo puro, lo genuino, más cercano a nuestro espíritu. Ésto lo provocan para dejar desprotegido ese espacio espiritual de cada uno e intentar llenarlo con lo que ellos quieren, pero como nuestro espíritu es intocable, es una asíntota, ese espacio no se llena con lo que no debería (mensajes de la publicidad) porque es perfecto, pero esto no quita que sigamos preocupándonos de lo que la publicidad quiere que nos preocupemos. Eso deriva en seres humanos vacíos, pero ocupados, sin posibilidad de ser llenados con cosas hermosas y genuinas.
Pero también me di cuenta de por qué pasa esto, y es porque lo que necesitamos para tener acceso a ese espacio espiritual de cada uno, es mucho dolor. Tenemos que sufrir mucho, porque perdimos la capacidad de accionar en base a las cosas simples y hermosas ya que ese nivel de nuestra voluntad está ocupado en mierda, entonces nuestro alma se mueve con estímulos más macabros, como situaciones casi de vida o muerte (por ejemplo, un amigo me dijo que sería bacán que le diera cáncer cerebral y eso le hiciera despabilar y hacer las cosas que realmente quiere hacer) entonces incluso en esa situación se ve la dualidad de una acción, que es, asumiendo los poderes de tanto ser individual como de ente dentro de una sociedad, decidir no pasar por ese dolor. Ahí se ven los actos; egoísta de no querer sufrir, la cobardía que nos impide avanzar hasta tener la voluntad lo más cercana posible a tocar nuestro interior, y; el desinterés máximo en no alcanzar nunca finalmente esa espiritualidad tan ansiada, tan hermosa, en función a evitarle al animal puro que somos el dolor, como acto instintivo y natural. Como algo aún no contaminado.
Bueno, eso fue una reflexión que tuve, aún está un poco inmadura. Estoy diciendo que todo lo anterior es por la publicidad porque llegué a darme cuenta de que, efectivamente, nuestra sociedad, la sociedad humana, está hecha en base a ella. No podemos volver a ser puros e inocentes si es que cada vez que logramos serlo, nos da pánico encontrarnos con el mundo en que vivimos. Estamos indefensos, mami. Indefensos. Por eso creamos una coraza, y todos nos rebota, nada nos importa, y por eso lo olvidamos. Nada queda en nuestro corazón, todo se va. O echamos todo, no permitimos a nada aferrarnos a nuestro ser, y nosotros no nos aferramos de nadie. De nada. Por eso, no creemos en Dios, porque queda casi impreso en nuestra naturaleza que no se puede confiar en nadie. Entonces no creemos capaz a alguien de amarnos sin importar qué. En nuestro mundo, éso es imposible. ¿Cómo va a haber un Dios? Alguien que nos ama. Que nos ama en este instante, justo ahora, tal y como somos. Pero me di cuenta de algo, y es que no podemos estar tranquilos, ni abstraernos de la sociedad y comenzar a vivir por nosotros mismos, en el sentido de no tener que aparentar ni proyectar nada a los demás en respuesta a los constantes estímulos que nos rodean, sino que porque es lo natural y hermoso, vivir porque es hermoso vivir, si seguimos pensando que es imposible que alguien ama así. Es que ese quiebre que se tiene que producir en nuestra capacidad de confiar en el amor de Dios (o de tener fe) y no confiar, es profundamente doloroso. Y vivimos evadiendo el momento en que podamos tener fe absoluta, porque será muy doloroso ese paso. Pero es un paso que tenemos que dar solos, en el momento que asumimos que somos parte de un todo. Y tenemos que estar conscientes de que es un paso que nos va a dar mucho trabajo, nos obligará a elegir cada día el amor, porque es un paso eterno.
Mami, te amo con todo mi corazón. Eres una luz en mi camino.
No hay comentarios:
Publicar un comentario